Murió el Maestro

Con Matías Prats se nos fue un pionero de la radio. Dos generaciones de radiofonistas aprendieron de su profesionalidad 

El periodista Matías Prats Cañete, una voz inconfundible de la radio española, falleció el nueve de Septiembre a los 90 años de edad en la Fundación Jiménez Díaz, en la que había sido ingresado el pasado 26 de mayo para ser tratado de un problema de riñón del que no pudo recuperarse.

Periodista, locutor y voz del No-Do, de él se dijo que inventó la televisión cuando aún no se había inventado la radio.

Matías Prats Cañete nació en Villa del Rió el 4 de diciembre de 1913. Hijo de una familia modesta, ingresó en el Instituto de Málaga, donde realizó los Estudios de Bachillerato. Posteriormente se graduó como perito en la Escuela Industrial y en 1949 como Periodista en la Escuela Oficial de Periodismo. Además poseía los títulos de técnico de programación en radio y técnico de programación en televisión.

 

EMPEZÓ EN RNE DE MÁLAGA

Desde muy joven quiso ser periodista, profesión que inició en noviembre de 1939 en la emisora de Radio Nacional en Málaga tras aprobar unas oposiciones que estuvo a punto de no superar por tener dificultades para pronunciar la zeta. Desde este momento, fue característico en su voz la sustitución de zetas por efes.

Su primer trabajo fue deportivo: retransmitió el partido de fútbol Betis-Málaga, y éste fue el inicio de su carrera como periodista deportivo. En 1945, con motivo de la inauguración de las emisoras nacionales en Arganda, se trasladó a Madrid.

En la capital de España fue nombrado, en 1947, jefe del departamento de realización de emisoras de Radio Nacional de España (RNE), y en 1954, jefe de Emisiones de la misma emisora.

 

LOCUTOR Y DIRECTOR DE No-Do

De 1947 a 1971 fue redactor-locutor del No-Do (Noticiarios y Documentales Cinematográficos) donde llegó a ser director en 1974, en sustitución de Rogelio Diez Alonso. En ese puesto permaneció hasta 1976.

 

LOS GOLES MÍTICOS DE MATÍAS

Como periodista deportivo ha marcado un hito en la historia de la radio española, de la que se le ha considerado maestro. Su potente voz y su capacidad descriptiva le dotaron de un estilo peculiar. Su voz retransmitió famosos goles, como el de Zarra el 2 de julio de 1950 desde el estadio de Maracaná en Rio de Janeiro, durante el partido España- Inglaterra del Mundial de Fútbol de Brasil. En esa ocasión, él mismo afirmó que "Zarra metió el gol en la portería y yo en la cabeza de los españoles”

Otro mítico gol retransmitido por Matías Prats fue el de Marcelino en el Bernabeu en 1966, en el partido de fútbol España-URSS de la Copa de Europa de Naciones. Además, puso voz a todas las finales de la Copa de Europa en las que participó el Real Madrid.

 

TRABAJÓ EN TVE Y ANTENA 3

Además de radio, trabajó en Televisión Española desde los comienzos, tanto en retransmisiones deportivas como taurinas.

En 1974 dejó de retransmitir en RTVE y pasó a la asesoría técnica de la dirección general. No obstante, continuó realizando algunos trabajos ante el micrófono, sobre todo para Hispanoamérica. En 1981, a petición de Eduardo Sotillos, volvió para retransmitir la Copa de Europa, y en 1982 colaboró en la retransmisión de los partidos del Mundial de Fútbol, que se celebró en España. Oficialmente se jubiló de RNE en 1985.

 

TUVO MUCHOS PREMIOS Y CONDECORACIONES

Su quehacer se vio recompensado en numerosas ocasiones. Fue Premio Ondas de 1955 y 1965, año en que además fue nombrado periodista de honor. Asimismo recibió el premio Agustín Erelló, Micrófono de Oro otorgado en 1989 por la Asociación de Profesionales de Radio y Televisión. Fue también premio Víctor de la Serna, que en 1993 le concedió la Asociación de la Prensa de Madrid,- Premio Ondas 1996, Premio Ondas extraordinario otorgado en 1999 con motivo de la conmemoración del 75 aniversario de la radio española, y Premio "Toda una Vida" otorgado por la Academia de las Ciencias y las Artes de la Televisión de España en 2000. El 24 de noviembre de 2003 recibió el Premio Ondas de Oro con motivo de la celebración del cincuenta aniversario del galardón, por " haber llevado la radio a la máxima expresión narrativa y como voz que perdura en el recuerdo de varias generaciones de españoles"

Matías Prats estaba en posesión de las cruces de Cisneros al mérito político, Alfonso X el Sabio al mérito militar y la Medalla de Oro al mérito en el trabajo que le fue concedida en 1998.

 

LA APEI RECONOCIÓ SU LABOR

En dos ocasiones nuestra Asociación Profesional Española de Informadores de Prensa, Radio y Televisión, le premió con su mayor distinción, la primera de ella en Huesca y recientemente con el Micrófono de Plata, junto a su hijo Matías, quien las recogió debido a que el veterano locutor no pudo desplazarse, por motivos de salud.

 

ADIÓS AL MAESTRO

Con la muerte de Matías Prats, se va el maestro de dos generaciones de radiofonistas que aprendieron de su tenacidad, trabajo, estudio, preparación , conocimientos, elegancia en el uso del idioma, honestidad, profesionalidad, en definitiva, con él se fue parte del alma , de la auténtica y maravillosa profesión de radiofonistas.

 

Jorge Arandes

MATÍAS, SOLO HAY UNO

Y, que me perdone su hijo, que ha salido al padre y es un gran presentador. Pero superar al "viejo Matías" es, prácticamente, imposible. Se rom­pió el molde con él. Muchos han sido los que hemos querido imitar­le, seguir su estilo, sus métodos de trabajo. Y nos hemos quedado por el camino. Yo lo confieso, le debo mucho al maestro Matías. El fue el que me abrió las puertas de mi carrera ante el micrófono. No fue el primero, todo hay que decirlo. Antes que él, en Barcelona, un compañero y amigo suyo, Juan Viñas me orientó, me tomó por alumno particular y me condujo hasta el riguroso y exigente tribu­nal que tenía que juzgar si reunía les suficientes condiciones y capa­cidad para ser locutor de Radio Nacional de España. Ahí estaba Matías Prats. Y gracias a su "Notable" o "Sobresaliente", que ya no me acuerdo, pasé felizmente la prueba. Corría el año 1949 ¡cuánto ha llovido desde entonces! y cuán­tas veces hemos recordado juntos aquella aventura, tan ansiada por mi y tan satisfactoria para Matías, puesto que el tribunal se encontró en Barcelona con ilusionados aspi­rantes bien preparados y decididos a dar el gran paso.

Luego, la vida nos ha deparado infinidad de ocasiones para reen­contramos, y por mi parte, seguir aprendiendo del mejor profesional que -por lo menos en radio- ha tenido España. Voz recia, fuerte, profunda y segura. Dominio exhaustivo del vocabulario Cono­cimientos amplios y perfectamente estudiados de las más diversas materias. Elegancia de estilo. Improvisación fluida y convincen­te. Lectura irreprochable. Recursos y resortes sorprendentes en cual­quier tipo de transmisiones. Caballerosidad extrema, sin ánimo nunca de crítica malévola y con el elogio a flor de piel. Así era el gran Matías ¡Cuánto le vamos a echar en falta!. Aunque en los últimos años ya no ejercía, debido a sus dolencias, sabíamos que estaba allí, en su casa, abierto a cualquier con­sejo, pregunta u opinión.

Matías Prats era un lujo de la profesión. Ni los primeros espadas de hoy día se le pueden comparar. Yo tuve la suerte de aprender mucho de él. Lecciones que falta les hacen a los que en la actualidad se atreven con todo sin saber de casi nada. Matías Prats, "espérame en el cielo" como decía la canción, para seguir platicando, con o sin micrófono.

 

HAN DICHO DE MATÍAS

El País 

"Durante más de 40 años la voz de Matías Prats Cañete entró en el hogar de los españoles, primero por la radio y más tarde por la televisión. Sus gafas negras (que las llevaba por una lesión ocular ) y su recto bigotito formaban ya parte de la historia de la comunicación española, igual que aquellos dos goles famosos que narró, el de Marcelino en la Eurocopa del 64, y el mítico de Zarra en Brasil en el 50"

 La Vanguardia 

"Conocido como La Voz, sus locuciones acompañaron durante años las retransmisiones deportivas y taurinas de RNE, y pasó a formar parte del imaginario colectivo de muchas generaciones de españoles"

 Francisco Umbral 

“Los españoles no estuvimos gobernados por un fascismo ni por una oligarquía, sino por Matías Prats. Afortunadamente, Prats era un hombre bueno, comprensivo,abierto y había entendido que su mejor oficio era hilvanar a los españoles unos con otros en la totalidad del impulso progresista, que fue muy débil y muy lento, y no se manifestaría hasta los años 60, cuando ya Prats era casi un anciano. Prats fue un ejemplo de convivencia entre los españoles"

 Luis del Olmo 

“Era un dios, un referente y un ejemplo para los que aman la radio "