Jorge Arandes

Jorge Arandes

Carta del Presidente

De nuevo, en acción

Como sabéis, mi puesto ya no debiera estar aquí. Presenté formalmente mi renuncia a un nuevo mandato, tal como había prometido reiteradamente en la Asamblea General celebrada en Roquetas de Mar. Recibí entonces innumerables peticiones de adhesión a un nuevo período de presidencia en el curso de la sesión de trabajo y en "los pasillos" del Hotel Portobello. Pero, la decisión estaba tomada y razonada. Vistas las circunstancias y ante la evidencia de que nadie quería tomar el timón de nuestra querida APEI y el peligro inminente de borrar de un plumazo más de veinte años de historia, me vi en la necesidad de dar marcha atrás, presionado amistosa, pero contundentemente, por un grupo de amigos y luchadores que siempre me han ayudado a llevar adelante el rumbo de nuestra existencia. Y, aquí me tenéis de nuevo, más por obligación que por vocación y desalentado por no haber despertado ansias de mandato y de renovación entre nuestros socios. Entre todos, con el apoyo, en especial, de los que estuvisteis en la Asamblea, hemos insuflado -como mínimo- cuatro años más de vida a la Asociación. Espero poderlos trabajar y culminar, y confío en que alguien empezará a prepararse para el relevo de 2.008.

La única condición que impuse a mi continuidad fue que se convocara una Asamblea extraordinaria -de acuerdo con los Estatutos- a fin de disponer de tiempo para configurar una nueva Junta Directiva. Si yo seguía siendo el mismo, por lo menos que entrara nueva savia, más juventud y una revitalización activa en todos los órdenes. Creo haber conseguido materializar -sobre el papel- mis deseos. La relación de miembros de la Junta directiva actual, así como la composición del Consejo Consultivo y el nombramiento de unos Delegados con funciones específicas, creo que abrirá muchas puertas para bien de la entidad. Sólo lamento que en el recuadro publicado en el número anterior de INFORMADORES, no figurara el nombre de la admirada presentadora NIEVES HERRERO, que debía estar entre los Vocales nacionales, al lado de Julio Herrero, Pedro Grima y Rafael Sánchez, éste último al igual que Nieves, con residencia en Madrid. Y, gracias por haber aceptado, con autentica alegría y euforia, mi propuesta de formar parte de esa nueva Junta Directiva, que nace con toda la ilusión del mundo y con más ideas e iniciativas de las que podemos asumir. Pero, todo se andará.

Agradecimiento y reconocimiento a José Manuel Salillas, que ocupó el espacio preferente de la Revista en el número anterior, para florearme innecesariamente, recordar el trabajo hecho en común durante tantos años y hacer patente, una vez más, esa fidelidad que nos debemos unos a otros, sin la que cualquier esfuerzo resulta baldío. Salillas no se ha ido. Ahí sigue como Asesor de la Presidencia, asesoría de la que siempre hay que aprender y tomar ejemplo.

Gracias también a Gloria González, la casi anónima, para muchos, Secretaria General, pero cuyo trabajo en el silencio de los despachos ha sido, es y será uno de los más efectivos para la buena y disciplinada marcha de la APEI. Y ahora, más que nunca, una repetida gratitud a Gloria, por habernos cedido graciosamente su casa como sede provisional de la entidad, al habérsenos obligado a dejar la sede que hemos tenido en Radio Salud durante ocho años.

El capitulo de agradecimientos empieza y no acaba. Son tantos a los que debiera citar, que prefiero omitir nombres y dar un abrazo muy fuerte -desde aquí- a los que ya no ocupan puestos de responsabilidad, y dar la bienvenida más entrañable a los compañeros que entran ahora en órbita, así como a los que continúan a mi lado, ya que de ellos sé lo mucho que puedo esperar en ese futuro que ya está aquí y sobre el que estamos trabajando como chicos con zapatos nuevos.