Mónica Palasí

Jorge Arandes, historia viva

La historia profesional de nuestro presidente, Jorge Arandes, se escribe con letras de oro... y en mayúsculas, y con versales, e itálicas, y relieves..., y es que cualquier distinción es poca para una trayectoria que ha sido determinante en el relato de la comunicación española del siglo pasado. Jorge Arandes es historia viva.

La “excusa” que motiva esta semblanza es el veinticinco aniversario del nacimiento de “Ràdio 4, l’emissora que us parla en català”, de la que Arandes fue impulsor,  fundador y director, con alguna interrupción, desde 1976 hasta 1981. En el ejemplar de octubre de APEU, el propio protagonista nos cuenta cómo y cuándo se gestó la primera emisora que, con valentía, compromiso y visión de futuro, se subió al carro de la Transición, dejó atrás   décadas de dificultades y abrió un camino de libertad que ha hecho posible la actual radio catalana.

Probablemente, si no hubiera sido Arandes, otros habrían radiado por primera vez la sardana “La Santa Espina”, tras años de prohibición expresa. Es cierto. Sin embargo, nos parece de justicia reconocer públicamente que fue Jorge Arandes, y no otro, quien osó plantear el proyecto de una radio en catalán tras la dictadura, y quien hizo realidad de esta manera el sueño de miles de catalanes.

Todo ello ocurría en 1976, cuando Arandes ya era una personalidad en el mundo de la radio y la televisión nacional. Aunque se inició como locutor en Radio Miramar, en 1947, pasará a la historia como la primera voz que sonó a través de la sintonía de Radio Nacional de España en Barcelona, desde los antiguos estudios de la calle Bruc. Fue el 6 de junio de 1949 y le acompañaba al micrófono Maria Esther Jaumot. Junto a Federico Gallo, Eduardo Berraondo y Miguel Ángel  Valdivieso, entre otros, había participado en los cursos organizados por Juan Viñas para formar a los primeros locutores de la casa. Arandes se especializó pronto en la transmisión de representaciones de ópera, de teatro e incluso de películas de cine. Y mucha presteza debió adquirir, ya que se cuenta que. En 1960, durante una transmisión desde el Liceo y en riguroso directo, se vio obligado a improvisar durante 45 minutos ante una cámara de televisión.

La causa fue una llamada telefónica recibida desde el Palacio del Pardo, que requería la emisión de la ópera completa, cuando sólo estaban previstos los dos primeros actos. Nuestro Presidente fue capaz de mantener el tipo ante la cámara durante los 45 minutos que duraba el entreacto, contentando así a aquella melómana habitante del Pardo...

Otro hito en la trayectoria de Jorge Arandes lo marcó, sin duda, el nacimiento de “Fantasía”, el mítico programa de los sábados barceloneses, del cual fue creador y presentador junto a su grandísimo amigo Federico Gallo. Fueron muchos los oyentes que pudieron disfrutar durante años de maravillosas tardes de radio: la preciosa complicidad sin igual entre la jovialidad de Federico y la sensibilidad comunicativa de Arandes, y al lado de ellos, Maruja Fernández, la querida y recordada Elena Francis, María Matilde Almendros, Lola Martínez...

Esta espléndida carrera al frente del micrófono se vio interrumpida a mediados de la década de los Sesenta, cuando nuestro presidente fue nombrado director de RNE en Barcelona. A partir de este momento se sucedieron los cargos de responsabilidad en RNE y TVE, tanto en la Ciudad Condal como en Madrid; unos medios que con Arandes al frente gozaron de gran proyección. Y es que cualquiera que conozca a Jorge Arandes sabe de él que es un “director nato”: riguroso, exigente, trabajador, dedicado, intuitivo, tremendamente fiel a sus superiores y muy competente, y además posee el don de apreciar la calidad (no en vano fue descubridor de grandes voces como las de Luis del Olmo o Fernando Rodríguez Madero). También es cierto, todo hay que decirlo, que en paralelo a estas virtudes, aparece el Jorge Arandes “temido”, intransigente y sancionador, como lo puede atestiguar el propio Del Olmo, quien se libró de más de una, sólo gracias a la generosidad de un compañero.

Anécdotas aparte, fueron años en los que Jorge Arandes trabajó mano a mano con sus admirados Luis Escurra. Adolfo Suárez, Juan José Rosón, Manuel Aznar, José Manuel Riancho, José Mª Ballvé, Artur Kaps, José Joaquín Marroquí, Félix Gallardo, Juan Manuel Soriano y Juan Viñas. Años dorados en los que la radio y la televisión españolas vivieron una importante evolución en pos de la calidad y la modernidad, y que tuvieron en Arandes a un destacado protagonista. Por ejemplo, “la revolución de los grandes bloques” en RNE, liderada por Salvador Pons, Leocadio Machado y Arandes entre 1972 y 1974, director de Programas de RNE, que dio lugar a una programación más ágil y variada, precursora de los actuales “magazines”, a los que marcó el camino a seguir. Otro ejemplo ilustre lo constituye la trayectoria de “Radio Peninsular, la más musical”, que vivió años de plenitud en la etapa Escurra-Arandes, cuando “Pensinsular le dio la vuelta a la radio”...

En fin, una suerte de logros profesionales que se vieron engrandecidos con el nacimiento de Ràdio 4 y que fueron recompensados con numerosos premios: Ondas 1958, Nacional de Radiodifusión 1952, Llave de Barcelona 1981, Mejor Director de Emisora 1981... Entre tantas luces, sólo encontraremos algunas sombras, como la gran tensión sindical que presidió la última etapa de Arandes en Barcelona.

Por supuesto, la historia profesional de Jorge Arandes no se agota en este punto. En 1983 fue nombrado por José Mª Ballvé director general de Radio Salud, cargo que ocupó hasta su jubilación hace un par de años, pero en la que sigue ostentando la vicepresidencia del Consejo de Administración. En la actualidad también es vicepresidente de la Asociación Catalana de Radio Privada y preside la Delegación en Catalunya de laAsociación de Veteranos de RTVE. Y desde mayo de 1996, como es sabido por todos, ocupa la Presidencia  de nuestra APEI-PRTV.

No exageramos al afirmar que Jorge Arandes es uno de los hombres más valiosos y, a la vez, menos reivindicados de la historia de nuestros medios de comunicación audiovisuales. Desde APEI, con la edición de octubre de la revista  que celebra el nacimiento de Ràdio 4. queremos valorar con justicia el papel que Jorge Arandes ha jugado en nuestra historia reciente.

(Perfil elaborado con información aportada por Juan Munsó Cabús, Gloria González y Familia Palasí)


PERFIL

Una imagen pulcra y meticulosa, de conceptos claros, es lo primero que percibimos de Jorge Arandes. Realizar una semblanza de él, es hacerlo de lo mejor de nuestra apasionante historia de la radio.

Jorge Arandes es un comunicador extraordinario, que ha sabido sacar el máximo partido a todo lo que ha realizado. Su enorme background cultural le ha posibilitado comunicar, programar, organizar, dirigir y controlar todos los múltiples aspectos profesionales lúdicos o culturales, que él ha desarrollado y que sigue haciendo, con una enorme serenidad y dominio de la situación.

Hombre de ingenio, constante, que ama profunda y apasionadamente el mundo de la comunicación y las gentes que lo componen, de imagen personal sobria y elegante, generoso para quien lo necesite, riguroso, exigente, como todo buen profesional, tiene el deber de hacerse respetar y, a la vez, apreciar.

Para un hombre de tantos amigos/as, sólo se le conoce una acérrima enemiga, a quien siempre ha combatido con todas sus fuerzas y a la que ha infligido tantas derrotas, como encuentros han sostenido: la denominada “chapuza nacional”, que merodea por todas partes y que últimamente está consiguiendo excesivas victorias, por no tener ante sí un cancerbero que las pare todas, como Jorge Arandes, maestro de maestros.