José Manuel 
Salillas

Carta del Vicepresidente 1º

Cataluña tiene una deuda con Jorge Arandes

Ante todo quiero dejar constancia de que, como vicepresidente primero de nuestra Asociación escribo esta carta, y sólo ésta, con la única finalidad de explicar que el contenido del presente número de la Revista es responsabilidad exclusiva del que esto firma, ya que Jorge Arandes se verá en la portada cuando la reciba en su domicilio.

Si le hubiéramos consultado, Jorge no nos habría permitido que incluyéramos su busto en la Revista. Algunas “mentiras piadosas”, el período vacacional y el pedirle un trabajo sobre Ràdio 4, nos han permitido ofrecer estas páginas dedicadas al 25 aniversario de la citada emisora catalana, que nació gracias a la idea del hoy Presidente de APEI. Sobre los orígenes de esta emisora, nuestra Revista ya dio su versión en el número 3, cuando se cumplía el veinte aniversario de la misma. Ahora, con más motivo, al celebrar las bodas de plata, queremos subrayar que la idea de Jorge Arandes y su tesón permitieron que el 11 de septiembre de 1976 iniciara sus emisiones, una emisora que, perteneciendo a Radio Nacional de España, trabajaba en pro de la normalización del catalán. Hoy es habitual escuchar la radio en este idioma, pero el oyente debe situarse hace un cuarto de siglo para calibrar el gesto de un director de emisora que, según con quien hubiese dado, se habría podido complicar la existencia, como suele decirse...Jorge Arandes no lo entendió así, defendió su idea y sus principios y el resultado fue Ràdio 4.

Por todo ello, auque algunos quieran ignorar cómo nació esta querida emisora y para que el dato no quede en el olvido, proclamamos que Cataluña está en deuda con Jorge Arandes- nunca se ha reconocido abiertamente su labor al frente de RNE y TVE en Barcelona en aquellos tiempos difíciles-, impulsor de la primera emisora en lengua catalana, que consiguió su objetivo teniendo como interlocutores a Rafael Ansón, al ministro Reguera Guajardo y al entonces presidente del Gobierno, Adolfo Suárez, a los que, desde esta insignificante y efímera sección –sólo sale publicada en la Revista de la APEI de octubre de 2001- les rendimos como oyentes y catalanes el testimonio de agradecimiento de quienes confeccionamos la Revista de la APEI.